martes, 9 de abril de 2013
La Democracia de Jackson
Andrew Jackson, que fue elegido presidente en 1828 y que ocupó el
cargo durante dos mandatos, dijo que hablaba en nombre de "los miembros
más humildes de la sociedad —el agricultor, los artesanos y los campesinos..." Lo
que es seguro es que no hablaba en nombre de los indios a quienes estaban
expulsando de sus tierras, ni en el de los esclavos. Y es que las tensiones
suscitadas por el desarrollo del sistema industrial y la emigración creciente,
obligaron al gobierno a ampliar su base de apoyo entre los blancos.
Y eso es lo que hizo la "democracia de Jackson".
Era la nueva política de la ambigüedad, que hablaba en nombre de las
clases baja y media para obtener su apoyo en tiempos de rápido crecimiento
y problemas potenciales. El hecho de dar a elegir a la gente entre
dos partidos y permitirles -en un tiempo de rebelión— la opción de escoger
el ligeramente más democrático, era un método ingenioso de ejercer el
control.
La idea de Jackson era la de conseguir la estabilidad y el control a base
de ganar para el partido Demócrata "el interés medio, y especialmente... la
masa de pequeños terratenientes del país" con "reformas prudentes, juiciosas y
bien meditadas". Esto es, unas reformas que no cediesen demasiado. Esas
eran las palabras de Robert Rantoul, reformista, abogado corporativo y
demócratajacksoniano y un anticipo de lo que sería el afortunado mensaje
del partido Demócrata -y a veces del partido Republicano- en el siglo
veinte.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario