miércoles, 10 de abril de 2013

¿Y la ley?

Ante el aumento de las huelgas, los empresarios presionaron para obtener la ayuda del Congreso La Ley de Contratación de Mano de Obra de 1864, posibilitaba el que las empresas firmaran contratos con trabajadores extranjeros siempre que los trabajadores acordasen entregar doce meses de sueldo para pagar el pasaje. Esto no sólo propició una mano de obra muy barata durante la Guerra Civil, sino que era una buena fuente de esquiroles. En los treinta años que preceden a la Guerra Civil, los tribunales interpretaban la ley de modo que favoreciera cada vez más el desarrollo capitalista del país. A los propietarios de las fábricas se les concedió el derecho legal de destruir la propiedad de otras personas con inundaciones beneficiosas para su negocio. Se utilizó la Ley del Dominio Privilegiado15 para arrebatar tierras a los agricultores y dárselas como subvención a las empresas de canales y ferrocarriles. Era una época en la que la ley ni siquiera pretendía proteger a la gente trabajadora, como ocurriría en el siglo siguiente. Las leyes de higiene y segundad o no existían, o no se aplicaban. Un día del invierno de 1860, se derrumbó la fábrica Pemberton en Lawrence (Massachusetts), con novecientos trabajadores en el interior, la mayoría mujeres. Murieron ochenta y nueve, y por mucho que hubiera indicios de que la estructura no era la adecuada para soportar la carga de la pesada maquinaria de su interior -cosa que el ingeniero constructor sabía- el jurado no encontró "ningún indicio de criminalidad". Morton Horwitz, autor del libro The Transformation of American Law, resume lo que pasaba en los tribunales al acabar la Guerra Civil A mediados del siglo diecinueve, se había reorientado el sistema legal para beneficiar a los hombres del comercio y la industria, a expensas de los agricultores, los trabajadores, los consumidores, y otros grupos menos poderosos de la sociedad... promocionaba la redistribución legal de la riqueza en contra de los intereses de los grupos más endebles de la sociedad.

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